Fundamentos
Sesgos cognitivos: los 12 que más deforman tu juicio
Las falacias están en el argumento; los sesgos, en quien lo escucha. Estos doce actúan antes de que te des cuenta de que estás decidiendo.
Por Axel Esteba · 10 min de lectura
Un sesgo cognitivo es una desviación sistemática del juicio: no un error puntual, sino uno que se repite en la misma dirección. Se distingue de la falacia en dónde ocurre. La falacia está en el argumento que alguien construye; el sesgo, en el mecanismo con el que quien escucha lo procesa. Por eso los sesgos son más difíciles de corregir: no se ven desde dentro.
Los doce más determinantes
1. Sesgo de confirmación
Buscamos y recordamos preferentemente la información que confirma lo que ya creemos. Correctivo: antes de buscar pruebas a favor, escribe qué prueba en contra sería decisiva.
2. Sesgo de disponibilidad
Juzgamos la probabilidad de algo por la facilidad con que nos viene un ejemplo a la mente. Lo que sale en las noticias parece más frecuente de lo que es.
3. Anclaje
La primera cifra que escuchamos condiciona todas las estimaciones posteriores, incluso si es arbitraria.
4. Efecto halo
Una cualidad positiva contagia el resto de la valoración: quien nos cae bien nos parece además competente y honesto.
5. Sesgo de retrospectiva
Una vez conocido el desenlace, nos parece que era previsible. Esto arruina el aprendizaje de los errores.
6. Error fundamental de atribución
Explicamos la conducta ajena por su carácter y la propia por las circunstancias.
7. Sesgo de supervivencia
Analizamos solo los casos que llegaron al final e ignoramos los que desaparecieron por el camino. Es la base de casi todo el consejo de éxito.
8. Aversión a la pérdida
Perder cien duele más de lo que alegra ganar cien, y eso deforma decisiones que deberían ser simétricas.
9. Coste hundido
Seguimos invirtiendo en algo por lo que ya hemos invertido, no por lo que esperamos obtener.
10. Efecto Dunning-Kruger
La incompetencia dificulta reconocer la propia incompetencia, porque hacen falta los mismos conocimientos para hacer bien la tarea y para evaluarla.
11. Sesgo de grupo
Aplicamos criterios más benévolos a los argumentos de los nuestros y más exigentes a los de los otros.
12. Razonamiento motivado
No evaluamos la evidencia para saber qué es verdad, sino para poder seguir creyendo lo que nos conviene.
Qué se puede hacer
Los sesgos no se eliminan con fuerza de voluntad ni con saber que existen: conocerlos no basta. Lo que funciona son los procedimientos externos: escribir la decisión antes de tomarla, fijar por adelantado qué evidencia la refutaría, pedir a alguien que defienda la posición contraria y revisar los casos que no sobrevivieron, no solo los que triunfaron.
Preguntas frecuentes
- ¿Cuál es la diferencia entre sesgo cognitivo y falacia lógica?
- La falacia es un defecto en el argumento que se expone; el sesgo es una desviación sistemática en la forma en que la mente procesa la información. Uno está en el mensaje, el otro en el receptor.
- ¿Se pueden eliminar los sesgos?
- No por completo. Sí se pueden reducir sus efectos mediante procedimientos externos: criterios fijados de antemano, revisión por terceros y registro escrito de las decisiones.
